Lo que con el tiempo la vida te enseñará

Actualizado: 16 de mar de 2020


Con el tiempo, y solo con el tiempo la vida nos enseña que pase lo que pase no existe en la tierra nada mas sagrado que el amor, ¿Cómo lo aprendemos?...

Lo aprendemos con la sonrisa de un bebe, y mas aún cuando es nuestro bebe...

Lo aprendemos con el abrazo de mamá y mas aún cuando mamá ya no está...

Lo aprendemos con los consejos y la fuerza de la presencia de papá y más aun cuando papá esta envejeciendo.

Lo aprendemos con la complicidad de nuestros hermanos, y mas aún cuando ese tiempo en que jugábamos juntos ya ha pasado.

Con el tiempo, la vida nos enseña que lo que verdaderamente es importante, verdaderamente es simple, se trata de la alegría, de la honestidad, de la lealtad, de la sinceridad, del compartir, del respeto a la vida, al valor humano...

Y aprendemos la alegría a través del sufrimiento de esos años difíciles que todos en un momento u otro pasamos,

aprendemos de la honestidad, de la lealtad, después de que te traicionan aquellos en los que más confiabas,

aprendemos la sinceridad después de mucho mentir, y observar como el mundo es una mascara,

aprendemos del compartir, hasta que no has tenido nada, hasta que has pedido y todo te ha sido negado...,

aprendemos del respeto a la vida, al valor humano, hasta que a ti mismo como humano tu dignidad te la han quitado.

Y solo con el tiempo, con la experiencia, con la vejez del alma, un día comprendes, que pase lo que pase, suceda lo que suceda, así tu corazón se rompa en pedazos miles de veces, no hay nada más importante y más sagrado que atreverte a amar las veces que sean necesarias, es el único camino y la única opción que tenemos, darlo todo sin retener nada... porque cuando la luz sea apagada, cuando tus ojos dejen de ver, nada habrá que haya valido la pena tanto, como el tiempo que invertiste en la felicidad y el bienestar de los que te rodeaban día tras día.

Con el tiempo y sólo con el tiempo y la vejez del alma, un día aprendes que el dolor es quien transforma, que la alegría contagia y sana, que no posees ningún otro título que valga la pena que no sea ser humano, y que darías lo que fuera en la vida, por no haber permitido que pasará tanto tiempo antes de darte cuenta que lo importante no eran las riquezas, que lo importante no eras TÚ, sino los OTROS, esos que tu tanto a