El regalo del espíritu de la Luna

Actualizado: 16 de mar de 2020


Una vez nació una niña en el Planeta Tierra, cuando pudo empezar a hablar y a observar, todos los días regresaba de la escuela y se encerraba en su habitación solo a llorar.

Un día, mientras encerrada en su habitación veía las gotas de lluvia caer, y comenzaba a brillar la luna, entonces el espíritu de una mujer proveniente de la luna descendió lentamente hasta pararse frente a la pequeña en el ventanal, la niña vio aquel ser parecido a un ángel y escucho la voz dulce de una mujer...

- ¿Por qué lloras pequeña?...

- Me da mucho miedo vivir, no quisiera estar aquí...

- ¿Aquí, aquí, donde es aquí? - pregunto delicadamente aquella mujer

- En esta vida, en este mundo, no quiero vivir aquí,

- ¿Por qué no quieres vivir aquí?

- Aquí no hay amor, aquí solo hay dolor... todo mundo grita, todo mundo se maltrata, todo mundo es egoísta... aquí tienes que pelear para vivir... me duele mucho vivir, siento tristeza todos los días.

- ¿Dónde has aprendido eso pequeña?

- Lo he visto en la escuela, lo he visto en las noticias, lo he visto en todas partes... Quisiera ir de regreso, quisiera irme contigo, ¿podrías llevarme?

- Antes de hacerlo, porque si puedo hacerlo, si puedo conceder tu deseo..., quisiera que pensaras, ¿por qué crees que se te ha permitido nacer en este Planeta, por qué crees que eres capaz de sentir ese dolor, por qué crees que te permitirían ver que hace falta amor en este mundo?...

- No lo sé...

- ¿Recuerdas de donde vienes pequeña?

- Si, sí que lo recuerdo, y por eso lloro aún más.. extraño mucho mi hogar...

- ¿Qué es lo que mas extrañas de tu hogar?

- La paz, la tranquilidad, la armonía de mi hogar... ahí no existe nada de esto... además mi cuerpo, mi cuerpo no dolía como duele aquí... mis ojos nunca lloraron como hoy lo hacen...

- ¿Ese era tu verdadero hogar me dices?

- si, ese era, además ahi, ahí todos nos amábamos, ahí todos nos respetábamos, ahí todos éramos serviciales unos con otros, jamas dudábamos de las intenciones de nadie, porqué no sabíamos mentir... ahora en cambio...

- ¿Ahora en cambio?...

- Ahora en cambio, he aprendido a mentir, a mentir mucho, porque tengo miedo, me da miedo absolutamente todo... he descubierto que solo mintiendo puedes estar seguro... pero sé que eso no debe hacerse, en mi casa, allá en el hogar... era impensable siquiera hacerlo... mi corazón se esta obscureciendo... por eso mis ojos no dejan de llorar...

- ¿Recuerdas entonces el amor del hogar, el amor verdadero?,

- Si, quiero regresar... llévame contigo... por favor...

- ¿Recuerdas entonces que ahi no hay miedo, que ahí no hay el dolor y la maldad que aquí puedes ver?

- Si lo recuerdo... por favor llévame contigo...

- ¿Recuerdas entonces que todos siempre nos servimos unos a otros, y comprendemos que ese servicio es por el amor y para el amor...?

- Si, lo recuerdo muy bien... tanto que cada día aquí... duele demasiado...

- Si lo recordaras tan bien... no debería dolerte estar aquí....

-¿Cómo?

- Si, te he estado observando desde el día en que naciste, y he visto, que has empezado a olvidar mucho, casi todo, como lo hacen la mayoría de los seres humanos que toman un cuerpo terrenal. Cada bebe que nace, nace con una misión, la misión de ayudarle a sus papas, a su familia, a sus amigos, a todo aquel que lo conozca, que recuerde cual es su verdadero origen, el amor, un bebe nace lleno de amor, de luz, su misión es despertar la mayor cantidad de corazones que se tope en su camino siendo humano para que regresen a casa nuevamente, porque si recuerdas allá en nuestro hogar, siempre, siempre nos tendemos una mano, todos los bebes que nacen, se ofrecen voluntariamente para ayudar, pero... pero la gran mayoría olvida, olvida muy pronto, olvida muy rápido.

He pedido permiso de acercarme a ti, porque te he visto llorar todos los días desde hace ya mucho tiempo, y me doy cuenta que a pesar de que has olvidado gran parte, no has olvidado por completo que habían otros mundos, y otras formas, incluso crees en mí, y por eso me has visto aún a pesar de que ya son 7 años humanos los que has vivido aquí...

La pequeña guardo silencio por un momento...

- ¿Y ahora, qué es lo que piensas pequeña?, ¿Aún quieres regresar conmigo?, porque si es así, aun puedo llevarte conmigo..., y es tu ultima oportunidad, porque quizás no volvamos a vernos mientras estés aquí.

- No Luna, gracias, pero ya recordé que fui yo quien eligió venir, ya recordé que en el hogar nos enseñan que significa el amor... el amor nunca pierde la fe, ni la esperanza, nunca abandona, nunca traiciona, nunca se rinde... y siempre, siempre existe para servir... la mayor recompensa del amor...

Luna, por favor llévales un mensaje a casa... diles que ya recordé que aquí también es mi hogar, que todos los seres humanos son mi familia, que ya recordé que me dieron el regalo de venir y que voy a aprovecharlo, por favor también diles, que tienen que dejarme andar por aquí muchos, muchos años humanos... porque quiero aprovechar mi regalo, mi oportunidad, tengo deseos de servir. Diles que cuando me queje, y procurare no hacerlo, no será en serio... diles que sé que me aman y que prueba de ello es esta oportunidad que me han dado, la vida, diles también que los amo, que los amo demasiado, pero que no serán solo palabras, que les demostraré cuanto los amo con hechos. Diles que elijo quedarme aquí, en mi amado planeta Tierra.

- No volveremos a vernos pequeña, pero te dejaré un regalo para que no olvides lo que esta noche hemos hablado...

- ¿Un regalo?

- Mira tu mano izquierda.... en tu mano verás con claridad una estrella de cinco puntas, el símbolo del espíritu del amor en la materia. Será tu guía, mientras recuerdes, mientras actúes en coherencia a ella, la estrella continuara en tu mano, pero si te olvidas, la estrella desaparecerá...

El espíritu de la Luna desapareció... pero la estrella en la mano izquierda aun se ve... y la niña todos los días la revisa... revisa que no vaya a desaparecer...


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