ASC. CAPRICORNIO - ¿QUÉ NECESITABA TU FAMILIA, QUE PIDIÓ QUE NACIERA ALGUIEN CON TU ASCENDENTE?.

Aprovechando la luna que tenemos en Capricornio, iniciaremos esta serie de reflexiones sobre ¿cuál es el posible aprendizaje que tu familia requería hacer a través de ti mismo y a la vez, que vienes a cerrar en tu propio camino que tomaste la oportunidad para realizar ese aprendizaje a través de tu ascendente?.



Tu familia requería de alguien que entendiera sobre compromiso y responsabilidad, que fuese capaz de estar centrado en los momentos más caóticos y que les enseñara el camino, la estructura, el valor del esfuerzo, que supiera cómo cerrar contratos que otros habían dejado abiertos, que fuera capaz de enseñarles el camino de la certeza y la realidad.


Tu familia requería de alguien que les mostrara que el trabajo dignifica la naturaleza humana, y que el logro absoluto, la acción que significa en realidad, qué sirve y sostiene, no tiene nada que ver con el “que sea notado” por la mayoría, ni siquiera es necesario que el mundo lo valide o lo apruebe, que el logro absoluto en realidad tiene todo que ver con la voluntad, el silencio y la entereza de un individuo, para y por sí mismo generar un espacio de seguridad y firmeza que también le permita a aquellos que le rodean y que han perdido la fortaleza, volver a encontrar el sendero, pero esta vez no caminando a ciegas, sino consciente que hay un propósito en la existencia.


Tu familia requería de alguien que se atreviese a reconocer y aceptar, que no hay un acto hecho o no hecho por el ser humano que no repercuta en las profundidades de la existencia, y que por lo tanto hasta no lograr integrar esa ley de responsabilidad y conciencia como si fuese parte de su misma piel, de cada uno de sus cabellos, el ser humano con conciencia aceptase ser evaluado una y otra vez por la propia vida, hasta que no hubiere duda de que toda promesa realizada pudiese ser cumplida en su tiempo y momento justos, así tú, viniste a cumplir muchas promesas, que tu familia anhelaba poder cumplir, y es por ello que aún cuando a veces sientas la resequedad y aspereza de la vida y anheles solicitar un momento de descanso, percibirás más fuerte la voz de tu propio ser buscando comprender esa ley, una ley superior donde se unen todos los instantes, todos los actos, todas las razones, todos los motivos, todas las emociones, pero también todas las voluntades para cumplir, lograr y servir.


Tu familia pedía alguien que comprendiera el verdadero significado del dinero, y les enseñara que es una energía más de la vida misma y que al igual que todas las demás energías existe para el servicio y la evolución de la vida, como un medio de aprendizaje y no para cubrir los miedos del EGO, los dolores de la inseguridad, el recuerdo de la pobreza, alguien que les recordara que la pobreza tiene que ver con la avaricia, no con la austeridad, no con la sencillez.


Tu familia requería de alguien que tuviese la fortaleza de un diamante, y que como tal, fuese capaz de guardar integridad y verdad bajo cualquier condición externa y por extrema que fuese sirviendo de guía y ejemplo para aquellos que tuvieran miedo de enfrentar la realidad.


Tu familia requería de alguien que conociera el valor del silencio, la riqueza de la frugalidad y la madurez de la templanza que se halla en la soledad y que dan entre todas ellas el entrenamiento necesario para poder hacer lo requerido en el momento adecuado de la forma indicada, y así se llega a una paz, que no puede ser conocida por aquel que no reconoce en cada acto, un acto sagrado de la vida misma.


Eso es CAPRICORNIO responsabilidad, entereza, humildad, servicio, honor, compromiso, fortaleza y un tanto de soledad.