LA BAJA AUTOESTIMA VISTA DESDE LA ESPIRITUALIDAD

Actualizado: 4 de nov de 2020

Se define la baja autoestima como la dificultad que tiene una persona en lograr encontrar algo bueno en sí misma, por lo tanto, tiene dificultad para sentirse “valios@” por lo que este sentir le crea dificultades para crear una vida “satisfactoria”, debido a que una persona con baja autoestima se limita a vivir nuevas experiencias, conocer gente diferente, ir en busca de sus sueños, aceptar y dar amor en su vida.


Desde el aspecto psicológico las causas que generan una baja autoestima son diversas, podemos mencionar por ejemplo la desaprobación de los padres, es decir, figuras de autoridad muy restrictivas, o poco afectuosos, una educación sobreprotectora que crea creencias impuestas intolerantes e inflexibles, ser víctima de diversos abusos, etc.

Cada persona tiene una percepción/visión única que hace que se genere para sí misma, ideas sobre las experiencias de su propia vida, por ello cada persona tendrá una reacción diferente al mismo conflicto, y aún cuando las causas mencionadas arriba sean reales, aún cuando dos personas hubiesen sufrido el mismo tipo de maltrato por ejemplo, cada persona reaccionará de manera diferente, incluso puede ser que una persona que lo haya “tenido” todo vs alguien que realmente no tuvo el apoyo necesario para fortalecer su autoestima, esta última tenga un mejor sentido de sí mismo.

¿Por qué?, precisamente porque la autoestima se va a generar de la autoimagen que una persona haya creado, la creación de esta autoimagen se alimenta a través del tiempo con las creencias, los pensamientos, las emociones que poseemos y que se han cristalizado, es decir, todas esas percepciones, se volvieron conceptos/sentimientos erróneos y se han fijado y dan como resultado una pobre autoimagen, una que la misma persona desprecia, rechaza, o le lastima.

¿Qué nos dice la psicología espiritual de este tema?

Desde esta perspectiva, una persona con baja autoestima esta identificada con una autoimagen que posee demasiada mente, demasiado egoísmo, y demasiado rencor.

¿Qué es tener demasiada mente?... la persona esta consciente de sí mismo como individuo, muy consciente de hecho, incluso si habláramos desde el concepto de la edad del alma, diríamos que las personas de baja autoestima, no son almas tan jóvenes, debido a que esas cristalizaciones muchas veces no pertenecen únicamente a las situaciones de esta vida, sino también se traen de vidas pasadas y se continúa trabajando en esa autoimagen generada de otros tiempos y el actual. Estar tan “consciente” de sí mismos, significa tener una fuerte individualidad que busca aceptación y reconocimiento, pero al mismo tiempo, es una individualidad muy separada de la fuente, del origen, de la divinidad. Comprendemos esto último, por ejemplo comparándolo con la etapa de la adolescencia, que es cuando el ser humano más se quiere separar de sus padres, pero al mismo tiempo no halla aún un centro, un lugar desde donde apoyarse que le dé estabilidad.


La autoimagen, no es lo mismo que la personalidad. La personalidad es una máscara con la que nos presentamos y que cambia en resonancia a lo que el exterior nos “demanda”; la desarrollamos porque sentimos la necesidad de pertenecer y querer vincularnos: Recordemos que “en el Universo no existe nada a solas, sin que algo mas exista junto a ello, la existencia esta condicionada por alguna otra existencia”. La autoimagen en cambio, es lo que “sientes en profundidad” de ti mismo, lo que realmente opinas de ti cuando nadie te ve, nadie te escucha, nadie te observa. ¿Cuántas personas en realidad entienden y han visto/sentido su autoimagen?. La autoimagen tiene un poder y un “voltaje” muy diferente y mucho más grande a la de la personalidad.

¿Podría entonces incluso un hombre o una mujer exitosos tener una pobre autoimagen aún cuando el mundo lo/la vea como tal, como exitosos y aun cuando sean realmente exitosos?, por supuesto, y entonces el desgaste energético que la persona tiene que hacer para sostener la personalidad (máscara) de éxito es muy grande, es con el tiempo devastador, por lo tanto “una de nuestros “deberes” en el desarrollo propio de la conciencia es descubrir si tenemos una autoimagen sólida y homogénea, rica en sus dimensiones, o si tenemos una imagen formada por partes conflictivas entre sí, a las que percibimos de fealdad y belleza y no logramos unir”.

Así la persona con mala autoestima, tiene demasiada mente, porque está muy consciente de sí mismo pero en un sentido incompleto, pues es precisamente el EGO, el que es dominante, no el espíritu pues no ha contactado con valores mas profundos, el egoísmo, el resentimiento hacia la vida es tan grande que no puede ver belleza en lo mas cercano y próximo que tiene que es el/ella mism@, y también se siente profundamente separado del mundo y en esa herida se ha fijado, se ha cristalizado, imposibilitándose para abrirse a algo mas, imposibilitándose a seguir creciendo.

Es vital para sanar la autoestima, revisar esa autoimagen (mental, física, emocional, espiritual), ser honestos y descubrir cual es el sentimiento que prevalece, que muy posiblemente sea el odio, pero que incluso la persona se niegue a ver, porque la misma personalidad que ha construido, la máscara es la que rechaza confrontar la obscuridad interna, descubrir en que está basado realmente la autoimagen no es tan fácil como pareciera, esto debido a que nos hemos acostumbrado a ver el mundo como lo “bueno” y lo “malo”, lo “moral” y lo “amoral”, es necesario para descubrir la autoimagen, ir mas allá de esta forma de ver la vida, comprendiendo que todo es “evolución”, así nos permitiremos abrir a nuestra propia interioridad y comenzar a sanar desde lo profundo.

Un ejercicio muy fácil para comenzar a abrirte y entender cuál es la autoimagen que posees es preguntándote ¿a quien admiras y a quien detestas?..., ¿qué animal te fascina y cuál te provoca pavor?, ¿me invento cosas?, ¿creo que soy tan grande que todos los demás tienen que reconocer mi grandeza?, ¿es mi actitud hacia esa persona tan noble como podría ser o en realidad no me esfuerzo por nada ni por nadie?.... el propósito de estos cuestionamientos es precisamente "moverte" del lugar en el que te has fijado, "darte cuenta" de tu centro.

Para limpiar y elevar la autoimagen, se necesita llevar acabo una limpieza interna, es decir, extraer todos tus personajes y comprender: ¿De dónde aprendiste todo aquello?; ¿Por qué posees tales creencias?; ¿Qué tan validas son ahora en tu estado actual y para qué te sirven?. La dificultad de depurarnos es que muchas veces, no estamos limpiando únicamente creencias, o rencores de la vida actual, sino que poseemos una memoria ancestral, donde se albergan las barbaries, tristezas y dolores no únicamente de nuestro árbol genealógico, sino también como herencia de la misma humanidad, sus guerras y todas las injusticias cometidas unos con otros, otras memorias albergadas ahí, tienen que ver con la evolución de la vida misma, sus transformaciones, es decir, cuando la partícula de vida que somos hoy, paso por un estado animal y destrozaba sin piedad pero sin consciencia lo que frente así se presentaba dirigido por un instinto animal y de supervivencia. Todo ello habita en nosotros, claro en la mayoría de manera absolutamente inconsciente, aunque aún sea posible ver esa barbarie tan palpable de las tendencias destructivas del animal en nuestro día a día, por ejemplo el canibalismo continúa aún hoy con la cara ahora de odio, traición o maledicencia, lo puedes ver en la reuniones familiares, en la sala de juntas del trabajo o en la cámara de diputados pero siempre disfrazado de diplomacia y cortesía.


Hacer este recorrido a la profundidades de nuestro ser, es un viaje tan maravilloso como desconocido, pero necesario si buscamos una sana autoestima, aún así el camino es tan "tenebroso" que por ello muchas veces se prefiere vivir desde la superficialidad, desde la exterioridad y desde el desgaste de la personalidad.

Mientras se ejecuta toda esta limpieza interna, las acciones son importantes para ayudarnos a “poner en marcha” la evolución de nuestro propio concepto, como cuando comenzamos a aprender a manejar, no únicamente es aprender todo el reglamento del conductor, sino también tomar el vehículo y comenzar a practicar.

Las acciones que sugerimos para comenzar a sembrar las semillas de un profundo cambio son:

  • Aprender a agradecer, todos los días dar gracias incluso por el aire que respiras, el agua que bebes, la ropa que cubre tu cuerpo, la persona extraña que te sonríe, el mensaje de texto que alguien te escribió, el cuerpo que posees, la forma de tu boca, los pies que te sostienen... etc, no se puede enseñar agradecimiento a un corazón que no inicia este acto, pues el ojo no se entrena en percibir la abundancia que ya posee.

  • Meditar, que no es poner la mente en blanco forzosamente, sino simplemente iniciar guardando silencio por 20 – 30 min al día, contemplar flores, árboles, nubes, esto sirve para comenzar a percibir belleza.

  • Fomentar compasión en tus palabras y en tus pensamientos cada vez que te descubras realizando críticas a alguien. Estas críticas tienes que darte cuenta que en realidad son “cuchillos” con los que destruyes tu propio equilibrio energético, y que además debido a la ley de la atracción, estas pidiendo para ti mism@, la misma compasión que tu ofreces a los demás.

  • Actuar en servicio a algo o a alguien, esto rompe tu propia frontera.

  • Buscar a quien admirar que ayude a tu evolución, sea un personaje/maestro histórico, o alguien cercano, ayudará a que compares tus valores, y puedas crecer, sino tenemos con quien comparar, no buscamos esforzarnos y aprender, no significa sustituir totalmente los viejos valores ahora por los de la nueva persona, sino poder aprender a desarrollar un pensamiento crítico que te ayude en tu beneficio y no en tu contra.

  • Flexibilizar tus opiniones sobre los demás, quien trabaja en sanar sus propias cristalizaciones, con el tiempo se vuelve mas flexible hacia el mundo, pues aprender a reconocer las cristalizaciones de los demás.

La importancia de sanar la autoestima, es que también cambias el karma que elegiste vivir, (por ello es que se suele llevar varias vidas para trascender cierto karma pues toma tiempo el viaje a la interioridad).


Finalmente, recuerda, la autoimagen es lo mas “cercano” a decir que vivimos desde nuestro núcleo, y el núcleo es precisamente nuestra parte espiritual, mientras mas caminemos al núcleo, mas “auténticos” seremos, con el tiempo, tampoco es la autoimagen con la que debiésemos estar identificados, sino comprendiendo únicamente que actúa como un vehículo del Espíritu, y debiésemos ser mucho más ágiles en “destruir” y “reconstruir” la propia autoimagen, para continuar el proceso de evolución, para conectar con la verdadera grandeza, el verdadero poder, lo que inconscientemente todos buscamos.


Referencias:

"Construyendo el exito" - Torkom Saraydariam.

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