LOS DONES DE LAS LUNAS

Actualizado: 8 de oct de 2020

Se ha platicado que las lunas son el resguardo a donde acudimos cuando algo en exterior nos dispara incomodidad, diríamos que esto es así desde el punto de vista psicológico, es un mecanismo de defensa que hemos adquirido a través de nuestros primeros años de vida humana, debido a las circunstancias que nos rodearon, sin embargo la astrología psicológica nos ayuda a comprender también que nosotros tuvimos las circunstancias de vida que nos correspondía en nuestra primera infancia debido a que nosotros somos portadores de esa energía, esto nos ayuda entonces a visualizar a la luna, nuestra luna como creadora de formas.

En este post hablaremos de la luna complementando esta visión desde el punto de vista espiritual, conoceremos su don, porque todas las lunas tienen también un don, solo que ese don tiene un requisito indispensable, únicamente puede ser activado cuando tu ASCENDENTE ha sido lo suficientemente integrado en tu consciencia como para poder manejar el don de tu luna… esto me hace recordar la tan conocida frase “un gran poder tiene una gran responsabilidad”, eso sucede con la luna, la luna tiene un gran poder esperando ser activado, pero no puede manifestarse porque un gran poder no puede ser expresado “inconscientemente”, no puede ser un “mecanismo de defensa”, no puede ser “un resguardo”.

Por otra parte, en la astrología tradicional es conocido que la luna se expresa mejor o peor dependiendo el signo en el que cae, y como sabemos la luna en cáncer se encuentra en su domicilio y la luna en Tauro en exaltación, y muchos consideran que es en esos signos es donde realmente la luna mejor se expresa, porque al ser la función de la luna nutrir, esos signos saben nutrir…

¿Qué sucede cuando la luna expresa su don, qué sucede cuando la luna esta integrada al ascendente?... todas nutren, no hay una mejor o peor, desde la visión espiritual, todas tienen una función.

Entonces iniciamos diciendo que la luna ( y el nodo sur entre otros puntos relevantes) nos va a hablar de la totalidad de tus vidas pasadas, lo que como punto de conciencia “andante” has acumulado, toda la experiencia que llevas a través del particular camino que en ti se ha manifestado, esta existencia de la que hablo aquí no debe ser vista como el ego, el ego recuerda que es tu automóvil, únicamente el medio de transporte a través del cual el ser se desplaza.

Entendiendo esto, comprenderemos entonces que cada luna tiene también algo que aportar, para hacer crecer a la luna no se le debe únicamente buscar controlar o silenciar, ni aceptar que esta ahí y es una respuesta automática y nadamas porque dejarla a ese nivel es dejarla cerrada en sus posibilidades de manifestar algo mas allá, de expresar su magia, la magia propia de la luna, el siguiente nivel de desarrollo.

Cuando has caminado hacia tu ascendente, es decir, cuando voluntariamente has reconocido la energía que la vida busca que expreses, (no únicamente que integres), estarás cada vez mas en condiciones de relacionarte con consciencia con la energía de tu luna, es dejar de vivir en la luna, literalmente, y expresar su fuerza a través de tu espíritu, el ascendente es el espíritu (por eso cuesta tanto trabajo expresarlo), siendo entonces la luna un punto de apoyo en la mejor expresión de tu ascendente, siendo un don, que traes para dar a ti mismo y a otros.

Resumiremos por elemento el “don y poder” de cada luna manejada por el espíritu.

Las lunas de fuego tendrían como regalo la capacidad de purificar, es bien conocido que el fuego siempre ha sido considerado por excelencia como el elemento purificante, también las lunas de fuego poseen el don de “reiniciar” lo que tocan, de inspirar senderos y abrir espacios, las lunas de fuego te hablan de esos otros mundos, el elemento fuego esta gobernado por Neptuno y regido por el Sexto Rayo de Amor devoción, de ahí la necesaria independencia de las lunas de fuego, necesitan libertad absoluta para poder entregarse en totalidad a transmitirte y contagiarte las imágenes de otras formas, de otros mundos.

Vivir desde las lunas de Fuego de manera inconsciente muestra una personalidad reactiva, temperamental, evasiva, tajante y cerrada.

Las lunas de aire tendrían como regalo la capacidad de hacer accesibles y entendibles los mundos “abiertos” por el fuego, las lunas de aire diseminan las semillas divinas, trasladan estructuras formando los puentes que unen realidades, llevan un “sentimiento” implícito de compromiso, responsabilidad, servicio, las lunas de aire se brindan totalmente en su deseo de compartir la sabiduría eterna, el elemento Aire esta gobernado por Saturno y regido por el Quinto Rayo de Ciencia Concreta. Vivir desde las lunas de Aire de manera inconsciente muestra una personalidad inestable, insensible, indiferente a los demás, donde la expresión de sus ideas no está respaldada a ningún sentido de responsabilidad y compromiso con el alrededor.

Las lunas de Agua tendrían como regalo el don de mostrar lo que hay que sanar, pero la única forma de sanar es reconociendo la herida, no viviendo en ella, la única forma de sanar es mezclándose en el interior de cada ser humano, es llevar luz a la obscuridad para que sea expuesto y visto desde otro modo, para esto se utilizaría la mente divina que permite un entendimiento diferente de lo que provoca caos en el ser humano, es atreverse a destruir las ilusiones que la personalidad guarda, el elemento Agua esta gobernando por Mercurio y regido por el Cuarto Rayo de la Armonía a través del conflicto. Vivir desde las lunas de Agua de manera inconsciente muestra una personalidad llena de miedos y temores donde se ahoga en el mundo de las ilusiones y donde la separatividad se establece de acuerdo al entendimiento de la vida basada en opuestos, entendiendo que la vida misma está a favor o en contra.

Las lunas de Tierra tendrían como regalo el don de crear las condiciones “adecuadas”, “seguras” ellas garantizan el “espacio”, para que algo crezca y se desarrolle, ellas unifican, llevan paz y estabilidad enseñan al individuo a pertenecer y demostrar que no hay un punto del cosmos que no sea su hogar y que cualquier tipo de existencia es ellos mismos, ellos mantienen el universo unido, el elemento Tierra esta gobernado por Jupiter y regido por el Séptimo Rayo de Magia y Orden Ceremonial. Vivir desde las lunas de Tierra de manera inconsciente muestra una personalidad llena de deseos de poseer y permanecer atados a un pequeño centro de la vida, que les da seguridad, por ello mayor parte del tiempo se sienten inseguros y no permiten el acceso verdadero a ellos.

La humanidad evoluciona, porque la humanidad no es un único individuo, es todo un SER lleno de individualidades que unas a otras se van sirviendo como escalones para la siguiente manifestación, decir que no hay evolución o desarrollo, lo dirá el EGO centrado desde el fuego en su evasión, en el aire desde su indiferencia, en el agua desde su crueldad y en la tierra desde su miedo, pero si por pequeños momentos hemos logrado percibir la esencia superior, atisbamos el flujo de la evolución no dependiente de los EGOS, sino al revés, conduciendo a los EGOS a su destino.

El EGO no está en contra del ESPÍRITU, el EGO de hecho está esperando al ESPÍRITU.

EL EGO LUNAR es el vientre materno alimentando el DON LUNAR del ESPÍRITU…

Algún día será muy claro… El espíritu ama al ego, y el ego ama al espíritu… más mientras el EGO no sea el hogar de un espíritu… el EGO no tiene luz en su hogar y camina a obscuras… de ahí tanto vacío en el ser humano, tanta tristeza…

Bibliografías que puedes consultar:

Para trabajar el EGO:

Carutti, Eugenio - Ascendentes en Astrología

Carutti, Eugenio – Lunas en Astrología

Para Trabajar la parte Espiritual:

Astrología Esotérica – Alice A. Bailey

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