• Zinia

Luna Menguante en Tauro - Sanando La herida del Rechazo

Seguramente alguna vez en tu vida has experimentado el rechazo, dudo mucho que algún ser humano caminando por el planeta no haya en su vida alguna vez pasado por algún tipo de experiencia, o muchísimas incluso.


Hoy teniendo la Luna en Tauro entrando en fase balsámica, hablemos de lo que trata esta herida… y para ello platicare una de mis experiencias respecto a ella…





Tenía alrededor de 8-9 años, e iba en primaria, llegando ese día a la escuela, cuando entré al salón de clases uno de los niños "líderes" gritó a todo pulmón (o al menos así impactó en mi psique) “Ya llegó Sofía, vamos a aplicarle la ley del Hielo, que nadie le hable”... si, de acuerdo, no es que mi actitud en aquellos tiempos fuese lo más sociable, pero definitivamente no esperas “inspirar aquello”... lo más “doloroso” no fue el grito, lo más doloroso fue que efectivamente el grupo lo hizo, dejaron de hablarme y me ignoraban totalmente… incluyendo la que yo creía mi mejor amiga, no duró únicamente un par de días… y fue tan “comentado” el caso en la escuela, que una niña de otro salón de clases, al verme sola en uno de esos días en el receso, se acercó y me dijo “Tú eres Sofía verdad, a la que le están aplicando la ley del Hielo”, no me quedó otra más que decir que sí, aquella niña era más grande, iba en otro grado y tenía un grupito especial, y era bastante “temida” en la escuela, o “respetada”, como quieran verlo, es decir, tenía fama, ¿de qué?, de peleonera, de grosera, pero eso sí, de fuerte, de dura, por eso, tenía sus amigas y un círculo “cerrado” de amistades, y sí, hasta los niños, hombres me refiero, le tenían miedo o respeto (¡¡¡si!!!, desde niños existe la política y los grupos de poder… no crean que todo inicia en la adolescencia), bueno, y si soy sincera, pensé que aquella niña que estaba parada frente a mí, después de decirme aquello, se burlaría aún más… más no, la niña grandota, tosca y fuerte, se sentó a mi lado y me dijo, “no te preocupes, puedes juntarte con nosotras a la hora del recreo”, muchos otros niños nos observaban sentadas en la misma banca, por la fama que ella tenía, seguramente pensaron que habría “pelea” o indicios de pelea a la salida, más cuando vieron que no paso nada, que regresé al salón y todo normal, se quedaron con la duda ¿por qué ella se había sentado conmigo, “la niña que le estaban aplicando la ley del hielo… la más rechazada (temporalmente) del momento en la escuela?...


Pero en el fondo algo sí había cambiado cuando regresé ese día al salón de clases después del receso, me sentía diferente, esa niña me había dado “fuerza” para estar en mi salón, la verdad era que cada día el ir a la escuela, no era algo que resultara divertido, pero ese día después de ese receso de clases, mi vida mejoró enormidades, comencé a estar con las “grandes” en los recesos, y comía con ellas, en mi salón, me “levantaron” la ley del hielo, creo que sobre todo porque querían enterarse “¿por qué le hablaba a las grandes, como le había hecho?”... cosas que claro no respondí porque ni lo sabía, sin embargo hasta mi “mejor” amiga “regresó” y comenzó a hablarme al ver que ya el “líder” del salón había relajado su actitud conmigo.


Regresé a estar con mi amiga en el receso, pero eso sí, fui a dar las “gracias” antes a aquella super chica (claro, justo como ahora yo la veía), “¿estás segura?” se refería a que sí estaba segura de querer volver a hablarle y estar con mi amiga, le dije que si, la verdad es que yo tampoco me sentía muy cómoda con las “niñas grandes”, “bueno tu sabes, si quieres regresar búscame o si vuelves a tener problemas con ese chico dime y lo arreglo”, la chica super poderosa me dejo abierta las puertas.


Analicemos ahora, ¿por qué ella lo había hecho?... ¿nobleza absoluta en su interior?... no, la cuestión es que yo, es decir, mi caso, mi experiencia, RESONÓ con su más PROFUNDA HERIDA… ella se sentía absolutamente rechazada por todos, de hecho todos teníamos “prejuicios” de ella (no estamos hablando sí “bien ganados o no” esa es otra historia), conceptos de quién era ella, que la hacían sentir ese rechazo mío como propio, su agresividad era su “método de defensa”, en ese entonces, y el “silencio” era el mío… ella vió que yo estaba viviendo “su peor pesadilla", el rechazo total de todos, el no “existir” para nadie….


Aquella herida del rechazo que experimenté en aquellos años escolares, revisándola desde los conceptos de energía y espiritualidad fue la experiencia que liberó una hebra en mi interior, una hebra que al jalarla dió para mucho, mucho más…, y el profundizar en en el camino de aquella herida llegó a su destino…, el entender cómo era "yo la principal ausente y desconocida de su propio ser, la persona que rechazaba sus características no únicamente físicas, sino emocionales, intelectuales, espirituales”... y es que más allá de sí tu físico, tu inteligencia, tus sentimientos, son los adecuados para “alguien”, más allá de lo que hayas vivido causado por otros, tienes que aprender a reconocer si tus características en realidad "¿son las adecuadas para ti?", y una vez que encuentres que no lo son, el siguiente paso, el atreverte a “romper tus propias ilusiones y conceptos” es lo que realmente te lleva a “sanar”, o “integrarte”.


Puedes preguntarte, ¿cómo sé si tengo esta herida?.... ponte atención y escúchate hablar y escucha tus pensamientos, ¿qué opinas de tu familia, qué piensas de las noticias, de tus vecinos…? ¿Tienes preferencias?... ¿Apoyas a unos, rechazas a otros, y esa emoción realmente la puedes sentir incluso en tu cuerpo? (dolores de cabeza cuando escuchas a alguien de tu familia hablar, se te “entripa” el estómago cuando ves a alguien específico en la televisión… etc)... definitivamente están hablando de una herida interna de rechazo… una herida que no ha sanado…

¿Has pensado cómo causas a otros esta misma herida?... ¿cómo a través de tus pensamientos y preferencias tú también lastimas?...


Y ¿Qué hacemos como buenos seres humanos para lidiar con este tipo de heridas? Salimos a las calles y nos unimos y manifestamos, gritamos y empujamos, señalamos y acusamos, son ellos los que me “rechazan”... bueno, pues podemos seguir haciéndolo, y sentir que estamos seguros, porque un grupo nos ha aceptado tal cual como somos, pero la energía no cambiará, y las acciones volverán a repetirse, porque como seres humanos no hemos trabajado ésta herida, necesitamos descender aún más en nosotros mismos y confrontarla, verla cara a cara.


Los grupos sociales también nos muestran ésta herida, y aprender a reconocer que muchas veces “la ideología o grupo al que pertenezco” en realidad no tiene nada que ver con que me acepten como soy, el sentir que ellos me “respaldan” porque nos “une” la misma herida, pero no porque les importo como persona, como ser humano… es muy difícil verlo y aceptarlo, pero el mundo perece y se destruye por ignorar esta herida individual y grupal, observemos que si la acción es generada por grupos de personas que usualmente se unen desde “la desintegración”... desde el odio y el dolor, el exterior en vez de cambiar, refuerza lo negativo, ejemplo claro, pensemos en las "feministas", hablando de la ciudad de México y los destrozos que hicieron, ellas se manifestaban para cambiar ideas que causan "dolor o sufrimiento" así lo ven ellas, pero el tema es que el mensaje por el que ellas iban jamás llegará realmente, todo se quedará en si destruyen o no, si son histéricas o no, los que están con ellas, emplearán su energía en defenderlas, o en aportar ideas sobre porque no importan los destrozos o si importan, pero la idea fundamental no pudo crecer, en cambio, poniendo otro ejemplo, si la energía de acción proviene de otro tipo de grupos, otro tipo de asociaciones, donde como individualidades sus integrantes han detectado sus propias carencias o dolores y están trabajado sobre sus propias heridas para unirse…, entonces comienzan a generar algo diferente, un impacto distinto en su medio, en su alrededor.


La herida del rechazo es increíblemente “hermosa” en su mensaje, veamos este mensaje continuando platicando el tema de los grupos (religiosos, de espiritualidad, obviamente políticos, etc por ejemplo), tienes que observar cómo están totalmente basados en la unión por la herida del rechazo, tienes que rechazar a otros para pertenecer a él, tienes que estar en contra de otros para ser miembro de… si eres de una religión no puedes ser de otra, si eres de un partido político no puedes ser de otro, si le vas a un equipo de fútbol no puedes irle a otro ¿por qué?... porque entonces no puedes “pertenecer” entonces tienes que “caminar” aislado, porque entonces no hay “un grupo que te respalde”, porque entonces “eres débil”, pero esto, es una mentira, esta forma de pensamiento es de los niños, “elige” un bando, un equipo… sin embargo, cada vez hay más personas en estos tiempos complicados que están descubriendo está mentira, y están interesadas mucho más en integrarse, en descubrirse, en respetar al mundo y así mismos, que en continuar perteneciendo a un grupo y de aquí que por eso muchos grupos están o “perdiendo” fieles, o transformándose desde su interior en el mejor de los casos, porque el método los unos contra los otros, sólo lleva a heridas más profundas… muchos que buscan otros métodos para acompañar su espiritualidad es debido precisamente a esto, están cansados de tener que elegir y estar a favor o en contra… han descubierto que existe otro camino, otra forma de hacer las cosas.


Y hoy precisamente que tenemos la maravillosa Luna Balsámica en Tauro, aprovechemos esta energía, ya que nos permite descender un poco más en nosotros mismos, es decir, conectarte aún más con tu cuerpo, y como dicen, el cuerpo es sabio y si dejas que te hable, que te cuente qué le ha dolido últimamente a tu cuerpo, qué te ha “pedido” últimamente tu cuerpo, puedes encontrar “contra qué o quién” has estado luchando, o puedes encontrar en que se basan esas heridas de discriminación y rechazo que sin quererlo pueden seguirte lastimando. Identificar qué tan rechazado te sientes al final nos estaría diciendo cuan distanciado del mundo tu mismo te encuentras... nada fácil de aceptar.


La luna Balsámica, permite cerrar “ciclos”, permite “despedirse” de lo que ya no necesita continuar existiendo… prepara el escenario para lo que sigue.


Así te sugiero te enfoques en tu cuerpo físico, precisamente por estar en Tauro, y sana dentro tuyo todo lo que aún pueda existir sobre discriminación y rechazo, ¿te atreves a confesarte cuáles eran tus expectativas de un “cuerpo” perfecto y a quién refleja el espejo?... ¿te atreves a confesarte como te duele el paso del tiempo y quizás incluso el miedo que te da envejecer?... ¿te atreves a sentirte?... Tauro, la energía de Tauro siempre te reconcilia con la vida….





82 vistas0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo